Kuido te cuida

Kuido te cuida

Queremos compartir con vosotros el artículo que publicó el 16 de febrero de 2024 El Puerta de Madrid sobre nosotros y que nos hace especial ilusión (número 2.772, página 29). ¡Kuido te cuida!

El síndrome del inmovilismo

El síndrome del inmovilismo

El síndrome de inmovilidad es una de las alteraciones de mayor incidencia en el adulto mayor. Se trata de un cuadro clínico generalmente multifactorial, potencialmente reversible y prevenible. Esta enfermedad se genera por una serie de cambios fisiopatológicos en múltiples sistemas condicionados por la inmovilidad y el desuso acompañante.
 
Dentro de la inmovilidad, podemos hablar de dos tipos bien definidos:

  • Inmovilidad aguda: declinación rápida de la independencia en la movilidad que se puede reducir al estar en cama o cama-sillón durante al menos tres días. Se relaciona con medicamentos, alteraciones hidroelectrolíticas e infecciones.
  • Inmovilidad crónica: consecuencia de enfermedades que afectan sobre todo el sistema musculoesquelético y los órganos de los sentidos, aunque puede ser multifactorial.
  1. Factores predisponentes

Dentro de los factores que pueden desencadenar la aparición de dicho síndrome, encontramos dos tipos: los intrínsecos y los extrínsecos.

INTRÍNSECOS DE INMOVILIDADEXTRÍNSECOS DE INMOVILIDAD
Enfermedades musculoesqueléticas: osteoartrosis, fractura de cadera, osteoporosis, artritis, patologías podológicas, etc.Factores yatrogénicos: prescripción de reposo, medidas de restricción física, sobreprotección, fármacos.
Enfermedades neurológicas:accidente cerebrovascular (ACV), enfermedad de Párkinson, demencias en fase avanzada y depresión.Factores ambientales: hospitalización, barreras arquitectónicas.
Enfermedades cardiovasculares.Factores sociales: falta de apoyo social y estímulo.
Enfermedades pulmonares. 
Enfermedades endocrinas: diabetes mellitus, hipotiroidismo. 
Déficits sensoriales. 
Causas psicológicas: síndrome post-caída. 
  1. La prevención puede ser de varios tipos:
  1. Primaria: el ejercicio físico es la mejor medida para prevenir la inmovilidad.
  2. Secundaria: una vez que la inmovilidad está instaurada, lo más importante es la detección precoz. La intervención se basará en adaptar el entorno para favorecer los desplazamientos, eliminar barreras arquitectónicas, mantener el nivel sensorial, seleccionar productos de apoyo necesarios y estimular la independencia en las actividades básicas e instrumentales de la vida diaria, así como monitorizar periódicamente los cambios en las mismas.
  3. Terciaria: en este punto, nos centraremos en el tratamiento de las complicaciones derivadas del síndrome de inmovilidad, tales como contracturas, atrofia muscular, osteoporosis, etc.

Estefanía Palomares Rodríguez

Terapeuta Ocupacional de Kuido Alcalá de Henares

Los trastornos de la marcha más frecuentes en los mayores

Los trastornos de la marcha más frecuentes en los mayores

En los mayores, las capacidades de caminar, incorporarse tras permanecer sentados en una silla, girar e inclinarse son necesarias para una movilidad independiente. La velocidad de la marcha, la latencia y su habilidad para pararse con los pies alineados son factores independientes que predicen la posibilidad de desempeñar actividades instrumentales de la vida cotidiana.

Cambios normales en la marcha relacionados con la edad

  • La velocidad de la marcha permanece estable hasta los 70 años aproximadamente, pero después se reduce porque las personas mayores realizan pasos más cortos a la misma velocidad (cadencia).
  • La cadencia no cambia con la edad. Representa el ritmo con el cual el uso de la energía es más eficiente.
  • El tiempo de pie con doble sustento aumenta con la edad.
  • La postura durante la deambulación cambia levemente con el envejecimiento. Las personas mayores caminan erguidas pero lo hacen con mayor rotación de la pelvis y mayor lordosis.
  • El movimiento de las articulaciones cambia ligeramente con la edad. La flexión plantar del tobillo se reduce pero las caderas se encuentran en una posición de mayor aducción.

Cambios anormales en la marcha

  • La pérdida de la simetría en el movimiento y el tiempo de desplazamiento del lado izquierdo y el derecho suele indicar un trastorno.
  • Dificultades para iniciar o mantener la marcha. Puede reflejar una falta aislada en el inicio de la marcha o una patología frontal o subcortical.
  • La retropulsión puede producirse en usuarios con trastornos de la marcha frontal, parkinsonismo o parálisis supranuclear progresiva.
  • La caída del pie causa el arrastre de éste o una marcha equina.
  • La disminución de la longitud de los pasos puede representar miedo a caer o un problema neurológico o musculoesquelético.
  • La marcha con base de sustentación ancha a medida que disminuye la velocidad de la marcha, el ancho de la base de sustentación aumenta un poco.
  • La circunducción se observa en un usuarios con debilidad de los músculos pelvianos o dificultades para flexionar la rodilla.
  • La inclinación hacia adelante puede deberse a trastornos con características de parkinsonismo asociados a demencia.
  • La marcha festinante es una aceleración progresiva de los pasos que puede culminar en un trote para evitar caer hacia delante.
  • La inclinación lateral del tronco hacia el lado que permanece apoyado en el suelo puede constituir una estrategia para reducir el dolor articular.

José Manuel de la Torre Gómez

Fisioterapeuta de Kuido Alcalá de Henares

¿Qué son las actividades básicas de la vida diaria?

¿Qué son las actividades básicas de la vida diaria?

Conocemos como las ABVD todas actividades imprescindibles para que una persona pueda subsistir de forma independiente. Entre ellas se incluyen las actividades de autocuidado, de funcionamiento físico básico y de funcionamiento mental básico.

Entre ellas vamos a mencionar algunas de las más importantes:

  1. Higiene personal y aseo
  2. Vestuario
  3. Control de esfínteres
  4. Movilidad funcional
  5. Alimentación
  6. Arreglo personal

Se puede decir que estas actividades básicas responden a necesidades básicas de los individuos adultos. Requieren poco esfuerzo y son sencillas, aunque puede hacer falta cuidados médicos para su consecución. Sin la capacidad de realizar estas tareas, el ser humano no podría sobrevivir por sí mismo.

Beatriz Ordoñez Polo

Auxiliar de Enfermería de Kuido Alcalá de Henares

La higiene en los mayores

La higiene en los mayores

Para garantizar el bienestar y la calidad de vida en la vejez, la higiene o aseo personal en las personas mayores es un aspecto fundamental, ya que se encuentran relacionados con la salud física, mental y emocional. 

Para ello es necesario mantener limpio y cuidado el entorno (eliminando malos olores, evitando el desorden y sobre todo obstáculos que pudiesen provocar una caída en la persona mayor.

Lo más recomendable para la higiene en las personas mayores es:

  • Duchas o baños al menos tres veces por semana, en entorno cómodo, seguro y accesible.
  • Usar productos de higiene personal neutros.
  • Lavar y secar la piel con suavidad, prestando especial atención a los pliegues de la piel.

Estos aspectos son muy importantes porque aportan muchas ventajas, entre las que destacamos:

  • Prevención de enfermedades e infecciones.
  • Aumento de la autoestima y de la propia comodidad.
  • Mejora del estado de ánimo.
  • Mayor disposición a la hora de socializar.
  • Estimulación de la circulación sanguínea.

 La higiene bucodental es también muy importante en las personas mayores, limpiarnos los dientes después de cada comida ayudará a evitar infecciones, malos olores, grietas en los labios y en la lengua. Por ello es fundamental:

  • Usar pasta de dientes con flúor.
  • Limpiar minuciosamente empleando hilo dental, al menos una vez al día.

En caso de contar con prótesis dental, la limpieza debe ser lo más profunda y cuidadosa posible, enjuagando la prótesis con abundante agua después de cada comida, usando un cepillo suave y jabón neutro.

Noelia Lorenzo Arroyo

Auxiliar de Enfermería de Kuido Alcalá de Henares

Día Mundial del Ictus. Síntomas, factores de riesgo y tratamiento

Día Mundial del Ictus. Síntomas, factores de riesgo y tratamiento

El 29 de octubre se celebra el Día Mundial del ICTUS. El accidente cerebrovascular o ICTUS sucede cuando el flujo de sangre a una parte del cerebro se interrumpe o reduce, privándole de oxígeno y nutrientes esenciales.

Es una de las causas más importantes de incapacidad permanente y la segunda causa de muerte (primera en mujeres). Por ello, es esencial identificar los síntomas que le preceden para ofrecer una atención sanitaria lo más rápido posible.

SÍNTOMAS

Aproximadamente un 30% de las personas que sufren un ICTUS presenta síntomas previos. Las señales que nos tienen que poner en alerta de que la persona puede estar sufriendo un accidente cerebrovascular son:

  • Pérdida de fuerza en la mitad del cuerpo (cara, brazo y pierna del mismo lado).
  • Dificultad para hablar.
  • Pérdida de sensibilidad u hormigueos en la mitad del cuerpo.
  • Dolor de cabeza muy intenso.
  • Pérdida de visión brusca.

Si estamos con una persona y empezamos a notar cualquiera de estos síntomas, debemos llamar inmediatamente al 112. La celeridad con que se actúe ante un accidente cerebrovascular va a determinar en gran medida la posibilidad de recuperación de este e incluso, la supervivencia de la persona.

FACTORES DE RIESGO

  • Hipertensión arterial.
  • Enfermedades cardíacas.
  • Diabetes mellitus.
  • Aumento del colesterol.
  • Consumo de alcohol, tabacos o drogas (anfetaminas, cocaína, etc.).
  • Sedentarismo.
  • Obesidad.

Dependiendo del área afectada, la gravedad, la intensidad y el tiempo que se tarde en dar la asistencia sanitaria adecuada, las secuelas que pueden quedar en la persona son diversas. Desde hemiplejia, ataxias, dificultades de la marcha, pérdida de movilidad en miembro superior e inferior pasando por afasias, dificultad para hablar, apatía y desmotivación.

Por todo ello, el enfoque del tratamiento rehabilitador debe ser interdisciplinar, trabajando cada área de manera personalizada y valorando a la persona de manera global.

Estefanía Palomares Rodríguez

Terapeuta ocupacional de Kuido Alcalá de Henares